Colombia en sintonía de cambio y atrapada en el populismo

Colombia en sintonía de cambio y atrapada en el populismo

Valeria Marulanda Dávila
Senior Advisor de Opportunitas Advisors

30 de Mayo, 2022


En unas elecciones  con un resultado inesperado, donde la incertidumbre primó hasta el último momento, los colombianos votaron en un 40,33% * por Gustavo Petro y en un 28,14% por Rodolfo Hernández de acuerdo con el conteo rápido anunciado por la autoridad electoral. Los dos candidatos que se disputarán en segunda vuelta la presidencia de la república.

 

Con estos resultados los colombianos dejaron claro que hay inconformismo con la situación actual y la clase política, y que quieren un cambio. Los resultados están alineados con las encuestas recientes sobre cómo va Colombia en las cuales un 74,1% dice que va por mal camino, sumado a una creciente imagen desfavorable y de desconfianza en las instituciones.

El candidato Federico Gutiérrez, quien no logró posicionar un mensaje contundente, ni alejarse del continuismo del Gobierno del Presidente Duque, ni del Uribismo, alcanzó un 23,87% lo que muestra, que en la recta final Hernández logró quitarle votos, y primó el raciocinio del voto útil y antisistema.

 

Hernández tiene más posibilidades de ganarle a Petro, que las que tenía Gutiérrez, y mucho del voto anti-Petro entendió esto.  Gutiérrez se comportó como si estuviera liderando las encuestas y se dedicó a dar un mensaje de unidad, cuando en realidad lo que debió haber hecho fue una campaña de contraste y atacar a Petro.

 

Por su parte, el candidato del centro, Sergio Fajardo, quien venía en una senda decreciente, continuó en ésta y tan sólo alcanzó el 4,21% de la votación. Las peleas internas entre los diferentes precandidatos de la coalición de la Esperanza, y la falta de un mensaje claro le restó fuerza. Así mismo, el hecho de que Fajardo no tomara posiciones fuertes, lo debilitó pues al final el votante le gusta saber en qué orilla de los asuntos están sus candidatos.

 

Petro, con un discurso en esta elección mucho más moderado que hace cuatro años, y rodeado por políticos que han apoyado o participado en gobiernos anteriores como el de Santos o de Samper, en esta ocasión inspiró menos miedo y logró capturar en gran parte a los electores que quieren un cambio. Petro obtuvo 8.515.000 votos, alrededor de 500 mil votos más de lo que sacó en el 2018 en segunda vuelta, lo que podría mostrar que está cerca a su techo y todavía lejos de la mitad mas uno de los votos.

 

Por su parte, Rodolfo Hernández, que ha sido la gran sorpresa en esta elección, y que es el verdadero “outsider”, logró capturar mucho del voto anti-Petro, pero también del voto de los colombianos que están cansados del establecimiento,  del continuismo, de los políticos tradicionales y que quieren un cambio.

 

Con un discurso sencillo  de lucha contra la corrupción, contra los políticos, con promesas de austeridad, y con una actitud de autoridad, pero con mucha simpatía, logró capturar el voto de 5.948.162 millones de colombianos.

 

Hernández concentro su campaña principalmente en redes sociales, apariciones en medios y sin giras o grandes eventos demostrando una vez mas que para las presidenciales no funcionan. Por tanto, el hecho que Rodolfo Hernández no tenga estructura ni maquinaria, puede no ser una debilidad para lograr la presidencia de Colombia.

[*] De acuerdo con el 99,74% de las mesas informadas

Petro-and Hernandez

¿La batalla por quién representa el verdadero cambio?

En 2018 las elecciones fueron entre dos modelos de país, uno hacia la izquierda y el socialismo y otro hacia la derecha y el capitalismo. En 2022, las cosas cambiaron y si la elección en la primera vuelta fue el continuismo y el establecimiento versus el cambio, en la segunda vuelta la competencia será por quién representa el verdadero cambio.

 

Y en esa pelea Petro la tiene más difícil pues por su afán de mostrarse más de centro y menos radical, y por su deseo de capturar más votos, se ha rodeado de políticos del establecimiento. Petro por su afán de moderación para ampliar atraer votantes más allá de su base, ha debilitado su posicionamiento de cambio, justamente su activo de mayor valor. Profunda paradoja que deberá superar si quiere ganar las elecciones en segunda vuelta, pues no sólo deberá enfrentarse al voto anti-Petro, que aún se mantiene en un alto porcentaje en Colombia, sino que deberá poder demostrar que verdaderamente no representa el establecimiento y que no se ha aburguesado.

 

Ayer mismo quedaron claras la líneas de ataque de Petro a Hernández: por una parte que votar por Hernández es un salto al vacío por su conducta, falta de preparación y equipo y por otra que Hernández no es mas que otra manifestación del uribismo.

 

Por su parte, Rodolfo Hernández cuenta no sólo ya con su electorado, sino que según lo muestra la última encuesta del CNC, el 64,4% de los que votaron por Fico, se irían con él y un 7,9% por Petro.

 

Hernández tiene el reto de continuar ganando adeptos, y deberá ser cuidadoso con los apoyos que reciba pues podría fácilmente quedar enmarcado como el candidato de la derecha. Quizás lo mejor para él es no recibir ningún apoyo público, si quiere mantenerse como el “outsider”. Así mismo, deberá profundizar más en sus propuestas y mostrar que será capaz de gobernar.

 

Por tanto, deberá poder demostrar que tiene un programa y que se sabrá rodear de expertos pues deberá luchar contra el mensaje que votar por él es un salto al vacío.

 

Deberá mantenerse como un “outsider” tanto en mensaje como en comportamiento. Y esto por ejemplo implicará no ir a los debates y seguir su campaña por redes.

Gobernanza y viabilidad del cambio

Si Rodolfo Hernández queda de Presidente es altamente probable que gobierne con estilo autoritario,  a través de las redes sociales, que busque satanizar más al Congreso y que se acerque a los militares. Se puede prever que va a haber alta conflictividad con el Congreso y que él apelará a la opinión pública y denunciará a los Congresistas si no le aprueban los proyectos.  

 

Asimismo, enfrentará una dura oposición de la izquierda y sus movimientos sociales lo que traerá sin duda mayor conflictividad.

Por su parte, si Gustavo Petro queda de Presidente, se puede prever una relación con el Congreso más transaccional, y bajo este escenario le tocará nombrar un gabinete mucho más representativo de lo que él hubiera querido tener, si verdaderamente quiere lograr las reformas que tiene pensado presentar.  Por tanto, le tocará moderar más sus posiciones y probablemente incumplir las promesas de campaña, enfrentando como lo está viviendo el Presidente Boric en Chile, manifestaciones en las calles.

Incertidumbre para el sector privado

Para el sector privado la principal lección es que la mayoría de los colombianos quieren un cambio y que tienen la esperanza de un futuro mejor independientemente de las variables de crecimiento económico y otros indicadores.  Estos resultados generan aun mas incertidumbre sobre el futuro de Colombia.  Asimismo, ante un panorama global incierto, de mayor inflación, mayores tasas de interés, una posible desaceleración económica y una escasez alimentaria en un país empobrecido con unas brechas sociales cada vez más grandes por cuenta de la pandemia, el próximo presidente de Colombia tendrá incentivos por adoptar políticas populistas e intervencionistas independientemente de lo que hayan dicho en sus campañas.
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Conclusión

  • Los colombianos votaron por el cambio y parece que se superó el debate de uribismo vs anti – uribismo.
  • La incertidumbre continúa y serán tres semanas de pura adrenalina.
  • Rodolfo Hernández seguramente capturará todo el voto anti-Petro y le queda el reto de capturar el voto de centro, y los indecisos sin perder votos.
  • A Gustavo Petro, le queda el ahora paradójico reto de mostrar que él sí representa el cambio, y que no es el establecimiento, pese a contar con el apoyo de varios políticos, congresistas y ex ministros de los gobiernos de Santos y Samper.
  • Lo que queda claro es que Colombia quiere un cambio, y que ha quedado atrapada en el populismo.
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